Lo difícil viene después. La cena fuera, el cumpleaños de la oficina, la nevera medio vacía un miércoles. Keply te dice qué comer hoy, con lo que hay en casa y con tus cantidades. Y si el día se tuerce, recoloca el resto.
De momento se entra por invitación. Solo te escribimos para mandártela. Para borrar tu email, escribe a soporte@keply.app. Privacidad.
Lunes. Báscula, propósito y táper.
Jueves. Cumpleaños en la oficina.
Domingo. Bueno, el lunes empiezo.
¿Falta de ganas?
No.
Falta de un plan que aguante un jueves.
Las apps de dietas te dan un número y te dejan solo con él.
Keply se encarga de lo de en medio. Qué comes hoy, qué compras, qué haces con lo que queda en la nevera. Y qué pasa cuando tu madre aparece con un carrot cake.
Unos diez minutos. Tu peso, cómo comes, a qué horas, si cocinas para más gente. Con eso salen tus calorías y tu proteína.
Recetas sencillas con las cantidades ya puestas. Y la lista de la compra ordenada por tiendas.
Si comes otra cosa, lo escribes o le haces una foto. La app recoloca lo que queda del día sin bajarte la proteína.
Platos normales: lentejas, tortilla, dorada con judías. La comida y la cena valen para toda la casa, y cada uno tiene su ración.
Ordenada por tiendas y sin lo que ya tienes. Cuando vuelves del súper, te dice qué va a la nevera y qué al congelador.
Le dices qué tienes y te propone el plato con las cantidades. También te avisa de lo que caduca y de lo que hay que sacar del congelador la noche antes.
Haces una foto del plato, o escribes «dos huevos y una tostada», y calcula lo que llevas. Sin buscar alimentos uno a uno.
Le dices qué te apetece y te dice cuánto te cabe hoy. Si te vas a pasar, te avisa antes de comértelo, no después.
Nadal, Serena, Séneca. Cada frase está comprobada en tres fuentes antes de entrar en la app.
Si el jueves cenas pizza, el viernes sigues.
Keply no te prohíbe nada. Te dice cuánto te cabe y recoloca lo demás. Y al día siguiente, plan normal, sin compensar.
La hemos hecho para gente que ya ha bajado de peso y lo ha recuperado. Y para casas donde se come junto, críos incluidos.


Entras con tu cara o con un código que te llega al correo. No hay contraseña.
Las fotos de progreso se cifran en tu móvil antes de subirse, así que nosotros no podemos verlas. Si compartes casa, compartís la compra, no el peso.
No hay anuncios y no vendemos datos.
No. Calcula tus calorías y tu proteína, y con eso te propone menús sencillos. Puedes cambiar cualquier plato o apuntar lo que has comido de verdad, y el resto del día se ajusta.
No. Si la tienes, el peso entra solo. Si no, lo apuntas a mano. La app mira la media de la semana, no el dato de un día.
Sí. Keply funciona en el navegador de cualquier móvil y se añade a la pantalla de inicio como una app.
La comida y la cena son para todos, cada uno con su ración, y la lista de la compra cuenta con toda la casa. Los desayunos y las meriendas son solo tuyos.
De momento entramos por invitación y no se paga. Si te interesa, déjanos el email.
Vamos dejando entrar a gente poco a poco. Déjanos el email y te escribimos cuando haya sitio.
De momento se entra por invitación. Solo te escribimos para mandártela. Para borrar tu email, escribe a soporte@keply.app. Privacidad.